31 ago 2009

Quemar el tiempo

Y hoy es un día rutinario. Pleno lunes. Siempre digo que tengo que dejar de desear firmemente, todos los lunes, que sea viernes. (¿Se entendió? Lo redacté algo mal). La situación es que no soy la única, y así pasamos el tiempo; quemándolo. No vivimos. Pero cuando volvés de gimnasia a las cinco, después de haberte dormido a las dos y despertado a las seis y cuarto de la mañana y -dormida o no- corriste diez minutos seguidos: no me queda otra que decirlo. Es normal en mí, es normal en todos quejarnos por lo que tenemos... (pero, ¿ y cuándo ya no lo tengamos ?) Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde..