No se porque me mira y se acerca a mi boca, no se porque intento alejarlo y me quedo sin fuerzas, no se porque me ahogo diciendo que no, no se porque no me escucha, porque nunca me escucha.
No se porque se le ocurre la estupida idea de jugar conmigo, como si tuviéramos apenas cinco años, porque me hace cosquillas, porque me acaricia, porque se me acerca, y finalmente me roba un beso, ese beso que siempre digo que será el último, esa contradicción que ya debería dejar de decir.
Perdí todo interés en el juego, llega un punto en el que me canso de intentar desatar sus manos inútilmente, y digo, “bueno, otro día en el que terminaremos igual”.
Y me parece que aún no me entendes, que aún no queres creerme.
Obviamente, después de todas las veces que dije “basta” yo tampoco me creería.
Pero te sorprenderá saber que esta vez es cierto,Y aunque te parezca figurita repetida, ya me cansé. O mejor dicho, me harte.Si, ME HARTE DE VOS.
Así que, si no te molesta, correte, permiso, quiero seguir con mi vida. Gracias.