15 nov 2009

Cerré los ojos ya cansada de tanta tristeza y creyendo que hasta ahí había llegado. Entre toda la oscuridad, ni una gota de esperanza vi aparecer. Solo las lágrimas que intenté reprimir junto al gran nudo que ataba mi garganta. Porque en esa desesperación, el sentimiento que más sentía era tristeza. Miedo y desepción de todo. Entonces solo me abracé a la almohada, deseando que fuesen brasos y rendida me hundí en mis quejas, como si hubiera sido facil admitir y ver que el no era lo que esperaba..